Operación Bikini: Pierde peso con cabeza

Empiezan a venir esos días soleados que te recuerdan la puesta a punto de la operación bikini. Por eso, y con la intención de que no te entren las prisas en perder esos kilitos que se han ido asentando este invierno, te propongo una serie de consejos que evitarán que caigas en dietas inadecuadas o productos milagrosos que puedan comprometer tu salud.

Como experta en la materia quiero que sepas que para perder peso y mantenerlo a largo plazo, el único camino que ha demostrado ser verdaderamente eficaz es seguir una alimentación variada y equilibrada acompañada de algo de actividad física. Al contrario de lo que muchos piensan, no es necesario hacer grandes sacrificios ni pasar hambre, solo hay que seguir una serie de pautas básicas.

Así pues te resumo las 15 reglas más importantes para perder peso con éxito sin poner en riesgo la salud.

1. ¿Hay alimentos prohibidos? No, y además no debemos excluir ningún gran grupo alimenticio (hidratos, proteínas y grasas). La clave está en el equilibrio y la moderación.
2. El objetivo de toda dieta de adelgazamiento es consumir menos de lo que el cuerpo gasta, para crear un déficit calórico. Éste déficit es el que estimula el proceso de lipólisis o pérdida de grasa corporal.

3. Hacer ejercicio, fundamental. Los ejercicios cardiovasculares como andar a paso rápido, salir en bici o correr son los más eficaces para eliminar el exceso de grasa acumulado. Pero no olvides que sin dieta o restricción calórica el deporte sólo no resulta eficaz.
4. ¿Calorías vacías? ¡No, gracias! Una dieta de adelgazamiento no debe estar basada en la restricción, pero sí deben evitarse en la medida de lo posible aquellos alimentos que no tienen ningún valor nutricional y por lo tanto, no suponen ningún beneficio para nuestro organismo como la bollería industrial, el alcohol, los refrescos azucarados, los snacks…
5. ¿Estar a dieta implica pasar hambre? No necesariamente. Muchos asocian el estar a dieta con pasar hambre, pero no debería ser así. La clave no está tanto en la cantidad, sino en la calidad de los alimentos. Hay que saber elegir y decantarse siempre por aquellos alimentos de bajo aporte calórico.
6. La dieta debe ser sostenible en el tiempo. Si lo que queremos es, además de perder peso, mantener los resultados a futuro, no debemos entender la dieta como una forma especial de alimentarse durante un periodo concreto, sino como un cambio de hábitos para toda la vida.
7. ¡Ojo con las bebidas! Solemos prestar mucha atención a lo que comemos, pero nos olvidamos de que las bebidas también son una importante fuente de calorías. Modera al máximo el consumo de zumos de frutas, refrescos, bebidas alcohólicas, batidos, etc. Todo suma.
8. Estar cuidándose no significa tener que renunciar a las reuniones con amigos y familiares. En todos los bares y restaurantes ofrecen alternativas más ligeras, como ensaladas, platos a base de verduras, pescados a la plancha… Pide las salsas y aliños aparte, de postre elige fruta y modérate con el pan. ¡Eso es todo!. Sólo debes poner en práctica tu fortaleza y recordar los motivos por los que has decidido ponerte a dieta.

9. El número de ingestas diarias vendrá determinado por las necesidades individuales de cada uno. Si tu cuerpo te pide comer cada pocas horas, realiza comidas más pequeñas pero frecuentes incluyendo un tentempié a media mañana y uno por la tarde, por ejemplo. Recuerda que no debes pasar hambre.
10. Aplica la ley de la compensación. Si te has pasado un poco en la comida, por ejemplo, trata de cenar más ligero para que ese desliz no afecte al total de calorías diarias.
11. No te saltes comidas. Lo único que conseguirás es llegar con un
hambre feroz a la siguiente ingesta
y arrasar con todo. Conseguirás el efecto contrario al deseado.
12. ¿La clave de una dieta exitosa? La constancia. Para obtener resultados, hay que ser perseverante. Solo la suma de muchos días bien hechos te acercará a tu objetivo final. Pero si un día fallamos lo mejor es hacer borrón y cuenta nueva y seguir y seguir.
13. No tengas demasiada prisa por conseguir resultados. Dicen que lo que rápido se va, rápido vuelve y es cierto. Es mejor deshacerse de los kilos poco a poco, dejando al cuerpo adaptarse y hacerse a su nueva situación, para que la pérdida de peso sea estable y duradera.
14. ¿Es hambre lo que sientes? Muchas veces comemos por ansiedad, por aburrimiento, para premiarnos, para pasar un mal trago… La comida es el alimento de nuestro cuerpo, no de nuestra alma y hay que desvincularla de los sentimientos.
15. Disfruta de lo que comes. Una alimentación sana no tiene por qué ser aburrida. Mezcla, experimenta, crea y saborea. ¡Te sorprenderás!