Cefaleas y dieta

Las cefaleas (dolores de cabeza) son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Son trastornos primarios dolorosos e incapacitantes como la jaqueca o migraña, la cefalea tensional y la cefalea en brotes. También puede ser causada por muchos otros trastornos, por ejemplo, el consumo excesivo de analgésicos.


Se calcula que la prevalencia mundial de la cefalea (al menos una vez en el último año) en los adultos es de un 47%.

Las cefaleas además de una carga personal (intenso sufrimiento, menoscabo de la calidad de vida), cuando son frecuentes y debido al temor constante por el siguiente episodio, dañan la vida familiar, las relaciones sociales y el trabajo e incluso pueden predisponer a estas personas a padecer depresión.

Al mismo tiempo, los dolores de cabeza son el síntoma de numerosas enfermedades, pero también pueden estar provocados por multitud de causas diferentes.

Una de ellas, la que se asocia con los dolores más intensos y crónicos como las migrañas, es el consumo de algunos alimentos habitualmente presentes en todo tipo de dietas: desde el plátano y el queso azul, hasta el salami o las nueces, según ha concluido un equipo de investigadores del Northwestern Memorial Hospital (Chicago) y del Saint Marys Hospital (Minnesota). El estudio apunta a la tiramina, una sustancia química de origen natural presente en ciertos alimentos, como la causante de los dolores de cabeza.

Los alimentos con mayores cantidades de tiramina son los fermentados, como puede ser el queso, los frutos secos (principalmente las nueces), el hígado de pollo y el pescado azul. Esta sustancia se forma a partir de la descomposición de un aminoácido, por lo que también está presente en productos caducados y en conservas. Bebidas alcohólicas como la cerveza, el vino tinto y el vermú también la contienen.

El Libro Blanco de la Neurología Clínica publicado el pasado año ya establecía un claro vínculo entre la comida y el dolor de cabeza. Concretamente, esta relación se da en un 30% de las personas que sufren cefalea tensional. Un porcentaje que se eleva hasta el 50% en las personas con migrañas. El estrés y el insomnio son otros de los factores causantes de las cefaleas, que sufre un 40% de la población con relativa frecuencia, mientras que entre un 10 y 15% de la población sufre migrañas, con más incidencia en las mujeres que en los hombres.

A la luz de las investigaciones sobre los efectos de la tiramina, la National Headache Foundation ha recomendado limitar la ingesta de esta sustancia, en caso de que se sufran dolores de cabeza y adoptar una dieta libre de tiramina para superar las migrañas, aunque reconoce que no tiene los mismos efectos en todo el mundo ya que la cefalea se origina por la combinación de varios factores.

Los nitritos son otras de las sustancias presentes en algunos alimentos que pueden causar cefalea. Éstos están presentes en productos derivados de la soja, en la cafeína y el alcohol, aunque en cantidades pequeñas. Por otra parte, el glutamato, un potenciador de sabor que se suele utilizar en restauración, puede producir dolor de cabeza en algún momento de las 48 horas posteriores a su consumo. Finalmente la histamina presente en algunos pescados como la caballa, las sardinas o los boquerones, sobre todo cuando no están en un correcto estado de conservación.

La conclusión a la que se llego a través de un estudio publicado en 2010 por el neurólogo y presidente de la American Migraine Foundation, David Dodick, es que la dieta alimenticia no es la causa principal de las migrañas, aunque sí puede reducirlas o agravarlas y por tanto la tendencia actual en pacientes aquejados de estas dolencias es retirar de su dieta los alimentos que contengan las sustancias anteriormente indicadas, sobre todo los referentes a su contenido en tiramina.